Mi relación con “Doctor Who” (1/2)

Unas palabras de alguien que en su adolescencia conoció al viejo Doctor, y que ahora, muchos años más tarde, se reencuentra con él de nuevo. Éstas son mis impresiones una vez vistas las cuatro primeras temporadas.

“Doctor Who” tiene el merito de estar en el Libro Guinness de los Records por ser la serie de ciencia ficción más longeva. A parte de esto, es un icono de la cultura popular británica. Ostentar tal posición tiene que ser por alguna razón lógica, pero cuando ves algún capitulo suelto no puedes creer que estés viendo la serie de la que todo el mundo habla. Es lo más normal, así que te invito a que sigas leyendo antes de decidir verla o no.

La primera vez que vi esta serie fue en el canal autonómico catalán TV3. Yo era un adolescente con muchas horas libres y la oferta televisiva no era muy amplia por aquel entonces, así que un hombre que viajaba por el espacio y el tiempo te llamaba la atención si o si.

Argumentalmente poco recuerdo de aquellos episodios, pero en mi memoria aun retengo la imagen de aquel “Doctor”,  interpretado por  Tom Baker, con su peculiar bufanda. Otra cosa que me quedo grabado en mi retina fueron sus efectos especiales, y no por buenos precisamente, se veían a legua y media los “plasticotes” y “chapas” que envolvían a personas para hacerlas parecer algún tipo de amenaza universal. Pero por muy cutre que fuera visualmente, las historias estaban tan bien que me tenían atrapado, haciendo que pasara las tardes delante de la caja tonta.

Pero lo que realmente me acompaño durante muchos años fue la música de su “openning”, haciendo que años posteriores bajara cualquier versión que hubiera por Internet para después tararearla por la calle; friki que és uno.

 

Hasta hace pocos años no sabía que Tom Baker interpretaba al cuarto “Doctor”, la única referencia a esto era el anuncio de TV3 que decía que el protagonista tenía la habilidad de cambiar de aspecto al morir. Nunca entendí a lo que se refería ya que cuando por fin el doctor por fin iba a cambiar de aspecto… PAAAAMMM!!. La serie no siguió, simplemente repitieron lo ya emitido unas cuantas veces más y no se emitieron nuevas temporadas.

Ahora sé que lo del cambio de aspecto era un recurso que se usaba, pasadas unas cuantas temporadas, para cambiar el actor que interpretaba al “Doctor”.

Años después leí en una revista especializada que la serie había sido cancelada por problemas económicos. La cadena autonómica nos regalo algún pase de una de sus películas, pero había pasado tanto tiempo desde la emisión de la serie que no la vi por falta de interés.

Fue en 2005 que BBC One decidió retomar la serie. La moda que había creado “Lost” de ver las series al día siguiente de ser emitida en su canal de origen, hizo que me llegasen, vía blogs especializados, criticas muy favorables de la nueva temporada. Por aquel entonces yo ya estaba casado, y compartía con mi mujer la afición de ver series. Recuerdo que seguía “Veronica Mars”, “A dos metros bajo tierra, “Alias”,… y un día anunciaron la emisión de la nueva serie por el canal Cosmopolitan ????. Yo alucinaba, la programación del canal está dirigido a mujeres, pero poco me importaba ya que por fin me reencontraría con el “Doctor”.

Nuevo Doctor, mismos FX.

Nuevo Doctor, mismos FX.

Propuse a mi señora ver la serie. Le conté lo poco que recordaba de la original y espere con ansias que le gustara. Confiaba, que con los medios de producción actuales el aspecto visual fuera bestial, además, que las buenas criticas que había leído se debían seguramente a sus buenos guiones,… Vamos, que la serie lo “iba a petar”.

Pues todo lo contrario, en el primer episodio unos patéticos maniquís atacan Londres. Argumento y efectos especiales sacados de una película de serie Z se paseaban por el televisor, mientras yo me lamentaba por haber incitado a mi cónyuge a ver tal monstruosidad. Pero no contentos con el episodio tan malo que acababan de emitir, que en el avance del siguiente se podían ver criaturas de “plasticotes” y chapas” como en la serie de antaño.

Un desastre, fijaos lo malo que fue aquel episodio que le pedí disculpas a mi mujer por haberla hecho ver “Doctor Who”.

Durante mucho tiempo no quise saber nada más del “Doctor” a no ser que fuera la música del opening. Otras series llegarían para ocupar el puesto que le tenía reservado.

Adiós “Doctor”… al menos por el momento.

Ashphilo

Padre, marido, hijo, nieto, asiduo lector, devorador de series, cinefilo, coleccionista de mis cosas, elfo de nivel 85,.... en resumen, yo.

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