Hands on: Steam OS

Seguramente, a estas alturas, todos los que visitáis esta página con asiduidad conocereis ya Steam OS, al menos de oídas. Cuando Valve anunció a finales de 2013 su triple asalto al salón fui uno de esos entusiastas que creía que iban a revolucionar totalmente nuestro concepto de ocio; sin embargo, las primeras noticias y reviews apuntaban hacia que, tanto las Steam Machines como Steam OS y Steam Controller eran productos que se encontraban más bien en una fase de concepto. Mi ilusión se apagó considerablemente, pero como todo buen fanboy, siempre tuve el ojo atento hacia lo que los de Seattle fueran comunicando poco a poco al respecto. Hoy ha pasado casi un año, de las Steam Machines prácticamente no llegan noticias y del Steam Controller lo poco que se sabe es que ha sido re-rediseñado al menos dos o tres veces. Pero Steam OS avanza… no cabe duda de ello. Los foros de la comunidad y el ritmo de actualizaciones que Valve sube a sus repositorios son una muestra inequívoca.

Así que aquí estamos, me encontraba aburrido en vacaciones, y decidí que sería interesante echarle un ojo al estado actual de Steam OS. No tengo un objetivo claro ni definido, simplemente quiero instalarlo en una máquina, echarle un ojo y probar algunas cosas. Si las pruebas son interesantes y le sacamos chicha seguiré probando más cosas y haciendo más artículos; si, por el contrario, el sistema da para poco, pues supongo que los artículos no irán mucho más allá.

Así que, sin más dilación, manos a la obra:

A instalar.

La máquina destino donde voy a instalar Steam OS es un viejo equipo que tengo por casa. Es un AMD Athlon con 2Gb de RAM y una tarjeta NVIDIA de 1Gb (de las normalitas, ni siquiera recuerdo el modelo, pero me costó 60 euros hace 4 años, así que haceos una idea). Si tenéis un equipo de 32 bits muerto de risa por casa en el que queráis probar lo que vayamos viendo en este artículo id olvidándoos, Steam OS sólo está disponible para plataformas x64, si bien hay una buena noticia para quien quiera aprovechar equipo antiguos, la limitación inicial a usar un arranque desde USB en placas con UEFI ya no es tal, pudiendo descargarse una versión del instalador en ISO que podemos tostar e instalar en PCs que no dispongan de UEFI, como es el caso del que voy a utilizar. Es más, el instalador que voy a utilizar, supuestamente, permite arranque múltiple, aunque en esta prueba no lo voy a usar.

Soy un poco escéptico sobre los resultados, ya que el equipo tiene una tarjeta de red Realtek y he tenido bastantes problemas en el pasado intentando instalar diversas distribuciones de Linux en él, al parecer a partir del kernel 3.0 hay un bug recurrente con los drivers específicos para dichas tarjetas y nunca he conseguido poner a funcionar como dios manda el driver “fallback” r8168. Steam OS promete instalar un montón de drivers propietarios por defecto. Veremos qué tal va.

Lo primero nos descargaremos la ISO desde el repositorio de Valve, en http://repo.steampowered.com/download/. En dicho site podéis descargar también el instalador por defecto o la imagen para clonar (ambos en formato .zip), si bien yo, para este “tutorial” voy a utilizar la ISO específica para non-UEFI systems: SteamOSDVD.iso

Una vez descargada la tostamos en un DVD, la introducimos en nuestro conejillo de indias y arrancamos, a ver qué pasa… (tengo que pedir disculpas por las fotos… mi móvil no saca buenas imágenes con poca luz y me temo que no se ven nada bien).

De momento es fácil...

De momento es fácil…

Se nos muestra una pantalla donde seleccionar el arranque de nuestro operativo, un día con más valor y moral tal vez pruebe el Expert Install… por el momento vamos a ir a lo fácil y a comprobar si Valve ha conseguido hacer un SO con una instalación a prueba de torpes, lo que sería un paso de gigante hacia la conquista del mercado.

Barras de progreso, entertaining the world since 1996

Barras de progreso, entertaining the world since 1990

Una pantalla donde se van cargando en varias barras de progreso los ficheros que el SO va a utilizar para la instalación será nuestra única compañía durante los próximos minutos (unos 25 minutos en el equipo en que lo estoy probando). Una vez finalizada la carga e instalación del sistema base, el software adicional, drivers, etc el equipo se reinicia (acordaos de sacar el CD del lector), y se carga lo que parece ser un escritorio muy básico de GNOME desde el que se lanza la actualización de Steam.

Seguro que hay modo más adelante de rebootear aquí...

Seguro que hay modo más adelante de rebootear aquí…

La actualización finaliza, se instalan y reconfiguran algunos drivers extra y el sistema vuelve a reiniciarse, esta vez el típico listado de arranque que será familiar para los linuxeros se muestra por pantalla. Y de repente….

¡Que no cunda el pánico! Systems are working as intended

¡Que no cunda el pánico! Systems are working as intended

Ok, que no cunda el pánico… parece ser que, como parte de la instalación, se clona el sistema a una imagen de recuperación… si te sale una pantalla como la de arriba no es que se haya producido un error catastrófico… simplemente es que hoy por hoy aún hay gente que da más prioridad a que las cosas funcionen que a que sean “user-friendly”. Simplemente dejad que las barritas de progreso (esos manchurrones rojos que crecen lentamente en medio del texto) avancen… cuando finalicen su tarea vuestra espera será recompensada con una pantalla más legible:

Sé que te puede la curiosidad... pero simplemente reinicia

Sé que te puede la curiosidad… pero simplemente reinicia

Aquí seleccionamos reboot y nuevamente nos enfrentamos a la lista de carga de programas/procesos/drivers típica de sistemas Linux, aunque ahora un poquito más depurada y elegante (y, al menos en mi caso, con muchos menos errores y warnings). En este momento se nos cargará una splash screen con una barra de progreso que nos indica que se están configurando los drivers de hardware… unos minutos de espera y, por fin, tendremos algo que hacer en la instalación más que mirar para la pantalla. A decir verdad, hasta ahora, Steam OS ha resultado tan fácil de instalar como cualquier Windows…

Al fin... algo que hacer

Al fin… algo que hacer

Irán pasando varias pantallas de configuración donde nos preguntarán el idioma a utilizar, nos pedirán que aceptemos el acuerdo de usuario, podremos ajustar el tamaño de la pantalla, la zona horaria y, finalmente, una ventana de login para que introduzcamos nuestras credenciales de Steam. Ojito con la selección de idioma, si sois como yo, de los que usan el inglés para todo, sabed que luego no nos piden configuración de teclado, con lo que éste irá configurado en inglés: sin eñes, con la @ fuera de sitio, etc…

Si tienes autenticación en dos pasos también te pedirá la clave que envían al correo.

Si tienes autenticación en dos pasos también te pedirá la clave que envían al correo.

Una vez configurado el acceso, el sistema entra directamente en el modo Big Picture de Steam… bueno, parece que ya tenemos instalado nuestro nuevo sistema operativo… ha sido fácil… jodidamente muy fácil, diría yo.

Vamos a ver si podemos hacer algo… qué se yo… vamos a probar a arrancar un juego instalado en mi máquina de escritorio y jugarlo desde la máquina con Steam OS, para ello basta que tengamos el otro ordenador (el que va a hacer de host) arrancado y con nuestra cuenta de Steam abierta. Al entrar en la biblioteca de la máquina con Steam OS podemos dirigirnos a cualquiera de los que tenemos instalados en el host y, directamente, arrancar el streaming.

Hace 10 años esto sería ciencia-ficción

Hace 10 años esto sería ciencia-ficción

Pruebo a jugar una partida al Counter Strike: Global Offensive… mientras el juego carga intento enumerar lentamente lo que estoy haciendo: estoy sentado delante de un PC que le está pidiendo a otro PC en mi red que arranque un juego, ese otro PC lo arranca y le envía video H.264 al ordenador en el que estoy jugando. Por supuesto, las acciones a través de mis controles son enviadas también por red y ejecutadas en el host. Ahora trato de explicarle esto otra vez a mi yo de hace 10 años y que no le de un síncope… y además le digo que estoy jugando a un juego online sin apreciar lag de ningún tipo, ni en mis acciones ni en la respuesta que recibo de los demás jugadores.

IMAGEN X

Joder… esto promete… si puedo poner este equipo en el salón y conseguir jugar al Rome: Total War II en la tele de 42 pulgadas le hago un monumento a Gabe Newell… lo que me hace pensar que… ahora mismo estoy conectado por cable Ethernet… ¿y si configuro la WiFi? ¿Seguirá el In Home Streaming funcionando tan bien? ¡Vamos a probar! Nos vamos a Settings, Network Settings… seleccionamos configurar una WiFi, le pasamos los parámetros de conexión (también podéis pedir que recoja los parámetros automáticamente) y nos conectamos a la WiFi. Ok, todo parece funcionar… probamos a acceder al browser incluido en el Big Picture y todo funciona a la perfección.

Lamentablemente, a través de la WiFi, el Counter Strike lagea bastante. Puede que el problema se deba en parte a mi router, que es bastante viejo, o puede que aún estén afinando la transmisión de paquetes de video a través de WiFi (recordemos que este operativo aún está en Beta). No es que no se pueda jugar, pero un FPS multiplayer competitivo requiere de mejor respuesta para poder disfrutarlo. Desde luego, una vez probado, el In Home Streaming es verdaderamente prometedor, aunque creo que aún le falta rodaje…

Dado que la entrada está quedando demasiado larga voy a cortar aquí, seguiré probando algunas cosillas más y, si descubro algo interesante, haré más artículos al respecto. Como resúmen diré que, a primera vista, el sistema parece bastante sólido y estable. Limitado, muy limitado. Insuficiente para suponer una amenaza al mundo del escritorio, pero más que competitivo en el salón (si le añaden funcionalidades y pulen las que ya tiene). Y muy sencillo de utilizar, que es algo que, nos guste o no, el gran mercado demanda.

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