Crítica: “Puro vicio”

Hay veces que uno necesita evadirse de su monótona vida, volver durante un breve periodo de tiempo a sus raíces y vivir la vida como cuando uno no tenía más obligación que levantarse temprano para ir a currar. El caso es que tras un mensaje de nuestro eventual colaborador Kentchiken para hacer una visita a las salas de cine y ver la última de Cronenberg, vi mi oportunidad de alejarme de mi alocado lado friki, y volver a vivir esos años gafapaster en los que juntos con otros compañeros, íbamos a ver cualquier película que pusieran en el cineclub, dando como resultado el descubrimiento de grandes obras maestras, o el inquietante visionado de enormes putruños.

Total, que ahí estaba yo, con la posibilidad de ver “Maps to the Stars”, aunque lo cierto es que las malas criticas recibidas por su anterior película, “Cosmopolis”, con la que compartía protagonista, Robert Pattinson, me tiró bastante para atrás. Es así que recordé una de las recomendaciones del cine de marzo de 2015 que hice en KLBA, “Puro vicio”, de Paul Thomas Anderson. Director que me había hecho disfrutar bastante en las antiguas salas de cineclub en Tarragona, en especial con la maravillosa “Magnolia”. A mi compañero de aventuras le pareció muy buena idea, así que acordamos ver “Puro vicio” en pantalla grande.

Los carteles de

Los carteles de “Puro vicio” rezuman aire setentero.

Como he dicho antes, cuando íbamos al cine nos tragábamos cualquier cosa, sin informarnos siquiera de que iba la película de ese día, pero en vista que este tipo de escapadas no las puedo disfrutar con la periodicidad de antaño, me dispuse a leer un par de criticas en la red sobre “Puro vicio”. ¿Para qué?. Todo lo que encontré era gente echando pestes de la última de Paul Anderson.

La idea ya no me parecía tan buena, pero consultando a Kentchiken por el tema, él dio con una (posiblemente la única en todo internet) critica que encumbraba la película, alzándola al Olimpo de los clásicos. Y así empezó todo, discutiendo por las opiniones tan opuestas que había en la red, aunque eran mayoritarias las voces que animaban a la gente a huir de las dos horas y media de épico tostón, pero como el que no quiere la cosa, y por qué había que aprovechar la oportunidad, nos descubrimos sentados (solos) en la sala de cine.

“Puro vicio” está ambientada en la California de los años setenta, ciudad donde trabaja Doc Sportello, un peculiar detective privado, hippy y adicto a fumar hierba. La película arranca con la visita sorpresa de su antigua exnovia Shasta, una joven seductora que viene a pedirle ayuda, ya que sospecha que la mujer de su actual “novio”, un magnate inmobiliario, quiere hacerlo desaparecer de la faz de la tierra, secuestrándolo y metiéndolo en un psiquiátrico. Y con esta simple premisa, Sportello inicia una investigación que lo arrastrará en un viaje digno del mejor cine negro.

La cinta es una adaptación del aclamado escritor estadounidense Thomas Ruggles Pynchon Jr., quien escribió la novela, de la que se basa la película, en 2009. Personalmente desconozco la historia original, pero por lo que he leído se han obviado ciertas tramas y personajes. Pues menos mal, porque la historia que se narra es para mi excesiva. Si bien te tiene atrapado desde el inicio, y la acción no es para nada pausada, el camino que ha usado el autor para contarnos las aventuras de Sportello es bastante enrevesado, dando vueltas constantemente, y haciendo creer al espectador que el caso nunca será resuelto. Esto que a priori puede parecer la muerte para todo el conjunto de la cinta, es soportado por el ritmo constante de trama, no dando tiempo al aburrimiento.

Si bien es cierto que estamos ante una cinta de noir setentero, no podemos obviar las grandes dosis de humor negro que disfrutamos durante todo el metraje. Tanto los personajes como las situaciones que viven, son tan alocadamente divertidas que consiguen que en ningún momento mires el dichoso reloj, y eso en una película de dos horas y media es bastante meritorio. Ese es uno de sus puntos fuertes, el guión escrito por el  propio Paul Thomas Anderson, y que le otorgó una nominación a los Oscar del año pasado.

En el reparto destaca Joaquin Phoenix y su interpretación sublime del detective fumeta. A este le acompaña un reparto de lujo: Josh Brolin, Katherine Waterston, Reese Witherspoon, Benicio del Toro, Martin Short,.. con tanto actor de renombre uno no sabe si está viendo otra película de Wes Anderson, pero cuando no ves aparecer a Bill Murray, te das cuenta que no, que efectivamente es de Paul. Bromas aparte, y como todo no es perfecto en “Puro vicio”, el que si me sobra es Owen Wilson, que ya no se si es que siempre hace el mismo papel o es que simplemente es un mal actor. Por el contrario, para los entendidos en el tema, también se pasea por el metraje Belladonna, que me han dicho que es una pornstar ( eso me han contado).

Carteles con aire retro.

Carteles con aire retro.

Uno de los elementos más importantes para ambientar la California de los años 70 es la selección musical, elegida por el propio Paul Anderson, con toques de jazz, lo que impregna a la película de ese característico estilo noir.

Personalmente, a mi la película me gustó mucho más de lo que me esperaba. Quizás fue por la influencia del anti-hype creada gracias a las malas críticas que había leído, o por que ese día verdaderamente había conseguido cambiar mi chip al de mi antiguo alter, el gafapaster. Por el contrario, el amigo kentchiken quedo bastante desilusionado. Y sus argumentos son correctos, a la película le sobra una hora de metraje. En mi caso disfrute cada minuto, pero comparto con él que hay alguna escena que sobra y que rompen por completo el ritmo. También es cierto que la historia da muchísimas vueltas, pero como ya he dicho, debido a ese toque de humor negro constante, y a los giros de guión, era imposible aburrirse.

En conclusión, una película no apta para todos, pero que si eres consciente de lo que vas a ver, disfrutaras.

Ashphilo

Padre, marido, hijo, nieto, asiduo lector, devorador de series, cinefilo, coleccionista de mis cosas, elfo de nivel 85,.... en resumen, yo.

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