Clásicos del cine: “Con la muerte en los talones”

El otro día me preguntaron cuál era la película de Hitchcock que me gustaba más. No es fácil contestar a esa pregunta si uno repasa la filmografía de este señor de mente tan deliciosamente retorcida, pero de todas las de cintas de VHS donde mi madre nos grababa las películas, una de las más desgastamos de tanto verla mi hermano y yo era la que tenía grabada Con la muerte en los talones. Esa fue mi respuesta.

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La historia es simple. Un publicista, Roger O. Thornhill (Cary Grant) es confundido en un malentendido con un agente del gobierno llamado George Kaplan por una red criminal. El MacGuffin está servido para ofrecernos un coctel perfecto de acción, suspense, romanticismo y humor, entretenido de principio a fin. Y tramposo como solo puede serlo Hitchcock, que vuelve en esta película a una de sus temáticas preferidas, la del falso culpable. El hombre corriente llevado a una situación límite.

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Desde los títulos de crédito iniciales hasta le elipsis final, la película está repleta de escenas inolvidables, algunas de las cuales han pasado a formar parte de la historia del séptimo arte: el asesinato en la ONU (rodada con mil trucos ante la falta de permiso para rodar en la sede real), la subasta de arte, el primer encuentro entre Cary Grant y Eve Mary Saint en el tren (otra rubia más que sumar a la filmografía de Hitchcock) o las secuencias de la persecución en el Monte Rushmore. De entre todas destaca, la famosa escena del ataque del avión fumigador, donde el director demuestra que no hacen falta sitios cerrados y oscuros para crear tensión.

con-muerte-talones[1]A esto hay que sumar los diálogos entre Cary Grant y su madre de ficción (Jesse Royce Landis) y la presencia de James Mason como villano de lujo escoltado entre otros por Martin Landau.

north_by_northwest_4[1]La banda sonora de Bernard Herrmann, un habitual del director, se ajusta a la perfección en cada escena. Su combinación con Bass hace de los títulos de créditos una de las mejores simbiosis posibles entre composición musical y  diseño gráfico.

Os dejamos disfrutar de este trama de espionaje donde la acción se sucede sin descanso en un complejo juego de confusiones, seducción, engaños y falsas apariencias.

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